El Origen: L@s Hij@s de la Chingada

Por: Gabriela Monroy Calva
México-Tenochtitlan a 04 de mayo del 2017



Al investigar sobre Feminicidio, sí que te das un buen golpe de narices contra la puerta de oro del Patriarcado. Cuando logras abatirla, traspasarla y entras, te encuentras con aquellos hombres y mujeres de todo el mundo que son verdaderos “hij@s de la chingada”. Quiero precisar que en mi país, México, “hijo de la chingada” es una expresión coloquial que se le da principalmente a personas que se comportan “muy mal”, con quien sea y que incluso tienen y mantienen conductas delictivas. No lo uso yo así en esta columna de The False Flag: hoy quiero acotar el término “hij@s de la chingada” y asegurarles que para mí y en este contexto, esta etiqueta hace referencia a esos hombres y mujeres que pululan en el mundo y que han aceptado encarnar la premisa del Patriarcado que secreta o abiertamente, considera que la mujer debe someterse a los varones – muchos Millennials incluso repudian el Feminismo de las generaciones precedentes, abiertamente-.

El Patriarcado es una ideología que permea muchísimas civilizaciones y culturas desde hace milenios. El Patriarcado echa mano de la biología para sustentarse y legitimarse y es tan, pero tan poderoso que si “gogleas” buscando Feminicidio en Europa te encuentras con un muro de silencio. No importa si lo buscas en español o inglés, es muy difícil encontrar documentos de cualquier índole que hagan referencia al Feminicidio en Europa, porque allá se habla de “violencia doméstica” y se “deja” al Tercer Mundo esa “horrorosa” realidad poco civilizada. *Ver aquí* (Portales) La verdad es otra, aunque los misóginos de ambos sexos y de todo el orbe la han colocado debajo de la alfombra: La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que el 70 por ciento de las mujeres sufren de violencia al menos una vez en su vida. Esta realidad es aún más grave si tomamos en cuenta que el 21 por ciento de las muertes de mujeres en el mundo son por violencia de género y que el 95 por ciento de los homicidas son hombres.

Con esta realidad sobre el encubrimiento del Feminicidio en el mundo todos los datos son imprecisos pero suficientemente indignantes. Cabe señalar que, de los asesinatos que sí son catalogados como Feminicidios o muertes debidas a que una persona es de sexo femenino el 98 por ciento quedan impunes en Latinoamérica. Sí, 98 por ciento. También es muy relevante hacer notar que sólo el 5 por ciento de los hombres son asesinados por sus parejas y que cuando se hace referencia al Feminicidio catalogado adecuadamente como tal, 12 países latinoamericanos y caribeños ocupan un lugar prominente en esta deshonrosa y amañanda lista. *Ver aquí* (Mundo Noticias)

Los Feminicidios son espeluznantes e indignantes porque las motivaciones que hoy se hacen públicas lo son aún más: Los hombres – parejas, padre, parientes – matan a las mujeres por celos o porque ellas deciden terminar la relación o no volver con el susodicho; en otros orden de importancia los asesinatos tiene que ver con consumo de drogas, alcohol o tráfico de personas. En Asia muchos asesinatos son cometidos por hombres y también mujeres: “para salvar la honra de la familia” y finalmente, en India, muchos feminicidios se comenten porque la “dote” es decir, el dinero que recibe la familia del “novio”, no les satisface debidamente a los que la reciben. Sobre África sólo pude aprender que los hombres en Sudáfrica matan a las mujeres con pistolas (sic). Todo estos datos son un rosario de porquerías sostenidas por el Patriarcado, porque en el fondo de todas estos motivos para matar tar a una mujer yace la certeza Patriarcal y misógina de que la mujer es “es un objeto”, “un algo” para satisfacer a otros y no a sí misma.

Sí es la primera, pero no será la última columna que yo escriba sobre los estragos que el Patriarcado ha hecho en la mente de hombres y mujeres de carne y hueso con derecho a elegir su vida, quiero sin embargo honrar la memoria de la sociedad civil organizada de Ciudad Juárez que han levantado la voz para que sepamos que 500 mil mujeres mexicanas han sido asesinadas en mi país, México, entre 1993 y 2000 en esa ciudad del estado de Chihuahua.

Tampoco quiero despedirme sin hacer notar que el 85 por ciento de las asesinadas sufrieron violencia en su familia de origen. Por ello, también creo que las mujeres sumisas y “aguantadoras” que tanto reconocimiento social siguen recibiendo por ser abnegadas, es decir porque soportan la violencia de los hombres o mujeres que las someten, replican junto con los hombres violentos el círculo vicioso que conduce al Feminicidio…, pero qué conductas puede tener un varón promedio que ha atestiguado como su madre es violentada y humillada sin piedad sin que los hombres en cuestión respondan ante la ley de su delito…, y qué recursos tiene una mujer para abandonar relaciones abusivas si no sólo lo ha vivido en carne propia sino que incluso observa cómo el estado no la protege, cómo el mundo calla y cómo celebran aún hoy en todo el planeta a las mujeres de verdad que sí saben conservar a su hombre, su familia, cuidar la honra, entregarse a otro aunque sepan que la dote no cumple las expectativas y corren el riesgo de morir y claro, resistir y callar.

Para comentarios, críticas y sugerencias escriban a: palabraenblanco2013@gmail.com

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