Gasolinazo en México

De: -Hugo Ortega López

¿Principio de la primavera mexicana?

A partir del 2 de enero del presente año (2017), el Ejecutivo Federal con el respaldo de senadores y diputados, inició la liberación del precio de los combustibles con un aumento del 20% al precio público, como medida de la suspensión del subsidio que tenían estos y para que el precio se fije de acuerdo a la oferta y demanda en el mercado nacional, para ello también se han autorizado a empresas importadoras de los combustibles refinados (diesel y gasolinas).

De acuerdo a la explicación que ofreció el Presidente de la Republica Enrique Peña Nieto, “el aumento de los combustibles no es resultado de las reforma energética ni hacendaria, sino al aumento del precio internacional del petróleo, ya que México importa más del 50 % de los combustibles refinados”, siendo un país productor de petroleo.

Con el gasolinazo se desataron manifestaciones prácticamente en todo el país, la gran mayoría demandaban la renuncia del Presidente de México Enrique Peña Nieto y todo su gabinete, en otras solo exigen se detenga el aumento de las gasolinas.

No es inimaginable que con el aumento desproporcionado de los combustibles, tanto la canasta básica como los bienes y servicios se irán a la alza y es desproporcionado porque el aumento al salario mínimo no es proporcional al aumento de los costos de vida de cada uno de los ciudadanos y lastima más a quien menos tiene.

Ante una descomposición social generalizada, la Presidencia de la República convocó a los principales sectores productivos para firmar el “Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar”, en que signaron la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) mismo sindicato filial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), sin embargo la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) no firmó el acuerdo.

De acuerdo a un comunicado la COPARMEX no firmó por ser un acuerdo improvisado e insuficiente y que tiene todo para ser solo un control de daños a la imagen presidencial, y explicó; “Luego de una amplia consulta a los diferentes Órganos de Gobierno y grupos técnicos, así como a nuestros 65 Centros Empresariales en todo el país, la Confederación Patronal de la República Mexicana ha decidido no suscribir el Acuerdo. (…) Coparmex ha sido reconocida en la sociedad como la consciencia del sector privado. Pues bien, es esa conciencia precisamente la que hoy nos impide suscribir un acuerdo improvisado, incompleto e insuficiente”.

Mientras el país se convulsiona en manifestaciones, cierres carreteras, bloqueos, toma de instalaciones de PEMEX, en las que no ha faltado el abuso de autoridad, arrestos al azar, agresión a la población y la respuesta de un pueblo inconforme, en los hechos se han saqueado comercios y esto último ha quedado como muestra de las estrategias gubernamentales para desmantelar la manifestación social, grupos filiales al gobierno federal han sido señalados por la propia ciudadanía como infiltrados.

El caso más icónico fue la manifestación en Monterrey Nuevo León, en la que los manifestantes al ver como ciertos grupos atacaban palacio de gobierno, los regiomontanos se sentaron con brazos al aire en muestra de una manifestación pacífica y los agresores fueron detenidos por ciudadanos y entregados a las autoridades federales, pero estos hechos están pasando en todo el país.

Circula en medios de información “El Perfecto Manual de Rumor” en el que se especifica la estrategia para desarticular una manifestación social y pudiese pensar que son “teorías del complot”, sin embargo ya quedó vigente con el caso de Nochixtlan, en el que fue suficiente el rumor de agresión con armas de fuego a la policía federal, para que se desatara una ataque de las fuerzas armadas contra civiles desarmados, fue tan exitoso que los propios ciudadanos invocaban al Ejecutivo Federal para que quitaran los bloqueos de los maestros y poner al pueblo contra el pueblo.

Hoy no es tan fácil inhibir la manifestación social, pues propios y ajenos del PRI han protegido su estatus político y se han manifestado en contra del alza a los combustibles, de hecho ya existe un rompimiento entre las diferentes corrientes del Partido Revolucionario Institucional en miras a las elecciones del 2018.

En este ámbito, el gran ganador en la imagen política para la Presidencia de la República es la peor pesadilla del Gobierno Federal, el tabasqueño ex candidato a la Presidencia Andrés Manuel López Obrador, ya que desde la presidencia de Felipe Calderón anunció que se intentaba desmantelar a Petróleos Mexicanos (PEMEX) para ceder yacimientos y venta de combustible a extranjeros, lo que se comprueba con los hechos.

Por primera vez en la historia contemporánea de México, la inconformidad de la ciudadanía ha rebasado las expectativas de los gobernantes y ante la impopular imagen de Enrique Peña Nieto, la caída del peso ante el dólar, el incremento en precios de bienes y servicios que seguramente terminará en recesión económica, la deportación de más de tres millones de indocumentados desde los Estados Unidos de Norte América con la llegada de Donald Trump y un desempleo en aumento, no sería difícil pensar en la caída de la Presidencia de la República y su gabinete.

Solo un golpe de timón en la política económica y social daría certeza a la población como para detener “la primavera mexicana”.

Fotografía: www.animalpolitico.com

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