El Origen: Indiferencia suicida y cómplice

Por Gabriela Monroy Calva

 


Reporta la ONU que América Latina es la región del planeta con más muertes violentas: Honduras, Venezuela, Belice, El Salvador y Guatemala encabezan la lista de los países más violentos del mundo y hace muy pocos días, se difundió la noticia de que México es el segundo país con mayor número de muertos y violencia, después de Siria, según manifiesta el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres presentado el 9 de mayo de este año, matizando así las evaluaciones previas de la ONU.

¿Cuál es el origen y sostén de esta realidad trágica? Comencemos la reflexión tomando en cuenta que la deshumanización, la ignorancia, la irresponsabilidad, la certeza de que no hay cómo cambiar la situación y la indiferencia son actitudes que prevalecen en el espíritu de las mayorías de América Latina. Estas creencias paralizantes que yacen detrás de la sumisión generalizada se fundamentan en la premisa de que nada es más importante en esta vida, que el goce individual. ( Ver *indiferencia social)

Asimismo, esa certeza de que sólo las “castas superiores” de Latinoamérica merecen la riqueza del continente dan sustento a los gobiernos que hoy se padecemos en la región y que son también sostenidos por las masas inertes.

La ingeniería social llevada a cabo en Latinoamérica ha logrado establecer en la mente de los pobladores que “nada puede hacerse para cambiar” la realidad. Esta manipulación ha sido altamente exitosa porque la indiferencia es un mecanismo de defensa ilusorio, pero efectivo que inocula, en quien la practica la idea de que es a través de la indiferencia y la sumisión que uno, la familia y los seres queridos se mantienen a salvo de los “peligros”. También muchos consideran que es la sumisión y la indiferencia el camino adecuado para ascender en la escala social y llegar a alcanzar los beneficios de los privilegiados (Ver *La indiferencia como síntoma social )

No parece que muchos estén conscientes que este “orden de cosas”, que el totalitarismo de nuevo rostro que se viven en América Latina, divide a la población en victimarios y víctimas, que la población no asume su responsabilidad ciudadana, que el estado renuncia a proteger a sus pueblos y que no parece haber ninguna repercusión seria en el abandono de las personas a sus suerte…,precisamente porque es con el miedo como se controla y vapulea a la sociedad.

El estado sabe que la indiferencia y la sumisión hacen muy cómodo el control y el funcionamiento de los grupos y por eso no sólo toleran la violencia, sino que la fomentan en todas sus formas y versiones. Controlan muchos medios de comunicación, tienen en su mano grupos paramilitares, hacen negociaciones con el narco y el crimen organizado, fortalecen a las iglesias, se corrompen sin límite con empresarios nacionales y extranjeros y desaparecen personas todos los días o las matan a la luz del día o simplemente no mueven un dedo para buscarlas vivas o muertas.

La sumisión tiene consecuencias que permiten al poder perpetuarse ya que, una sociedad sumisa es inmadura, poco creativa y vital. La indiferencia es la mejor herramienta para que quienes ejercen el poder sin límite ni ética sigan gobernando, y la sumisión, que es una forma masoquista de dependencia, es la aceptación y la experimentación misma de la impotencia, que se cobija bajo la sombra del poder para crear y medrar, sin darse cuenta cabal que es la indiferencia y la inacción la que perpetuará este poder perverso hasta cancelar toda posibilidad de futuro individual y colectivo.

No debe de extrañarnos entonces que, como se anunció ayer en México crecen los empleos mal pagados siendo así que sólo 2.7 millones de mexicanos ganan 653.23 dlls o más al mes, mientras que 14.3 millones no llegan ni a los 272.18 dlls mensuales.

El que México tenga los niveles de violencia que hoy se denuncia y que sea el país con los sueldos más bajos de la región no es casualidad; por el contrario, mantener a esta fuerza laboral en ese nivel de pobreza es uno de los objetivos más importantes de la actual violencia. En un país con miedo, sumiso, indiferente, sin capacidad para exigir a sus gobernantes un servicio auténtico, transparente, eficiente y eficaz se reducen las esperanzas de cambio y mejora, ya que sin que haya una toma de consciencia de la cual nazca la certidumbre de que pertenecer a un país es compartir un destino, poco o nada se hace y se hará para mejorar México y América Latina.

Por lo pronto reconozcamos que el silencio y la inacción irresponsable promueven que la autoridad no respete los derechos humanos elementales, que desprecie la libertad y se deshumanice cada vez más ante nuestros ojos. Los individuos también se empobrecen al ser sumisos, ya que en lugar de crecer optan por mantener reprimida su agresividad, se desprecian y carecen de verdadera autoestima e incluso, pasan con facilidad de indiferentes a victimarios, tratando a los más débiles de forma por demás despiadada. “Allí donde la responsabilidad por el otro no es aceptada o no se sabe cómo asumirla, se produce un vínculo impersonal árido, se instala lo inhumano en la existencia de lo humano, lo mezquino se convierte en algo natural”.    ( Ver *La indiferencia como síndrome social)

Elie Wiesel, escritor rumano sobreviviente de los campos de concentración nazi y quién obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1986, ya ha advertido que la sociedad se compone por tres tipos de personas: los asesinos, las víctimas y los indiferentes. Cabe entonces preguntar qué papel quieres jugar para hacer posible el cambio y el crecimiento en el siglo XXI…Tal vez quieras ser victimario o indiferente, pero que te quede claro que tu familia y tus seres queridos serán golpeados por este régimen. ( Ver * PSICOANÁLISIS Y CRIMINOLOGÍA)

Elie Wiesel, escritor rumano sobreviviente de los campos de concentración nazi y quién obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1986, ya ha advertido que la sociedad se compone por tres tipos de personas: los asesinos, las víctimas y los indiferentes. Cabe entonces preguntar qué papel quieres jugar para hacer posible el cambio y el crecimiento en el siglo XXI…Tal vez quieras ser victimario o indiferente, pero que te quede claro que tu familia y tus seres queridos serán golpeados por este régimen.

 

Para comentarios, críticas y sugerencias escriban a: palabraenblanco2013@gmail.com

 

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