Síntomas de gobiernos autoritarios

De: -Hugo Ortega-
2 de marzo, 2017.
Con la llegada de Donald Trump como Presidente del país que públicamente defiende al mundo libre, inició descalificando a los medios de comunicación como “mentirosos” que confabulaban contra él por odio a los norteamericanos.

Con esos ataques a la libertad de expresión inició su mandato, pero no quedó ahí su represiva actitud, pues cuando la fiscal general Sally Yates cuestionó la política migratoria del ejecutivo federal, fue despedida.

Sally Yates ordenó al Departamento de Justicia no cumplir la orden ejecutiva firmada en la Casa Blanca, indicando que no estaba convencida que la orden ejecutiva fuera lícita y no contradijera los principios de la propia constitución.

De igual forma, el magnate Presidente norteamericano, denostó al Juez Federal James Robart, por haber suspendido la orden ejecutiva migratoria contra países de mayoría musulmana, en la que el ejecutivo, como ya es su costumbre, comentó en la red social Twitter “la opinión de éste supuesto juez, que esencialmente arrebata a nuestro país la capacidad de aplicar la ley, es ridícula y será anulada”.

Mismo comentario que desbocó un sin número de críticas al mandatario estadounidense, por no respetar la independencia judicial del país en su respectiva separación de poderes.

En una entrevista que otorgó el ex Presidente George W. Bush en el programa Today de la cadena de televisión NBC dijo “Considero que los medios de comunicación son indispensables para la democracia, que necesitamos a los medios para que gente como yo tenga que rendir cuentas”.

Esos son síntomas de un gobernante autoritario que primero desestima la credibilidad de la prensa libre, que en países democráticos, son la voz crítica de los abusos en las acciones de gobierno, también subordinan a los otros dos poderes del estado, el legislativo y el judicial, en el caso de EUA tiene mayoría republicana en el congreso y ya inició ataques al poder judicial, como el despido de Sally Yates y la expresión mal afortunada al Juez James Robart..

En Venezuela, desde el mandato de Hugo Chávez se incrementó el acoso a medios de comunicación y detenciones arbitrarias de periodistas, como lo publicó la BBC Mundo, desde 2007 fue cerrado el canal privado Radio Caracas Televisión y en este año, como mandatario Nicolás Maduro el cierre de transmisiones de la CNN en español, indicando que “CNN está promoviendo una intervención general y masiva contra Venezuela”.

Nicolás Maduro declaró antes de ganar la Presidencia Donald Trum, que los medios ya habían iniciado una campaña de odio en contra del candidato republicano y solo, cuando CNN saco su reportaje especial “Pasaportes en la sombra”, en el que se investigó la emisión de 173 pasaportes por parte del vicepresidente venezolano Tareck El Aissami a personas vinculadas con el terrorismo y al grupo terrorista Hezbollah, el Ejecutivo cerró transmisiones de CNN en Venezuela.

La preocupación es generalizada, sobre todo en la región como lo expresaron los Presidentes Mauricio Macri y Mariano Rajoy en la visita de estado de Argentina en España, ambos coincidieron que no se están respetando los derechos humanos en Venezuela, mismos que ya fueron publicados por medios de comunicación internacionales, incluido CNN en español.

El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Huamanos (CIDH) condenaron la salida al aire de CNN en español, dentro de las fronteras venezolanas.

En México desde hace años los medios de masivos de comunicación, sobre todo las cadenas televisivas de transmisión nacional han sido cómplices de los abusos gubernamentales y la censura de medios alternativos, como lo describe el informe de la Fundación Rosa Luxemburg, “… el alarmante número de periodistas, activistas y mujeres amenazadas, desaparecidas y asesinadas en México influye en el trabajo de actores y movimientos sociales, creemos que con el asesinato de Rubén Espinoza y Nadia Vera – dos de las cinco víctimas del caso Navarrete- se cruzo el umbral en lo que toca a la lucha de voces críticas en el país. Hay muchas regiones en México en donde apenas fluye la información porque se busca (desde el poder) sofocar las voces críticas”.

Con el reportaje de la multi premiada periodista Carmen Aristegui sobre “La Casa Blanca” y después la publicación del libro, la periodista fue centro de atención, por un lado el despido de la cadena MVS y después de la demanda que le interpusiera la misma cadena por difamación y daño moral, a la que le fue seguido que el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa desechara el amparo con el que la comunicadora había impugnado a la empresa de comunicación.

Ahora, fuera del aire la periodista inició un nuevo espacio por internet, pero sigue siendo centro de ataques de la misma prensa y medios televisivos de comunicación, ya que uno de los constantemente invitados a las mesas de debate Sergio Aguayo, politólogo, ahora enfrenta el poder del estado.

El Juez Décimo Quinto de lo Civil en la Ciudad de México, Alejandro Rivera Rodríguez aceptó que se le hiciera un examen psicológico al columnista Sergio Aguayo, debido a que enfrenta una demanda por daño a los sentimientos y daño moral, por lo expresado en diferentes ocasiones por el acusado en contra del ex Gobernador Humberto Moreira, después de que se iniciara una investigación en España por nexos con el crimen organizado.

Sergio Aguayo Quezada enfrenta una demanda por 10 millones de pesos, pero lo importante no es la suma como reparación del daño que exige Humberto Moreira, es el costo que tendrá su defensa ante la embestida del poder desde el gobierno, pues es sabida la impunidad de funcionarios públicos que se vive en México y las arremetidas en contra de la prensa libre y crítica.

En la columna publicada en El País “Porque el auge del autoritarismo es una catástrofe global” http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/24/america/1487951513_265698.html se lee en un fragmento: ” Las naciones libres tampoco van a la guerra entre sí. La historia ha demostrado que ésta es la única ley inmutable de la teoría política. Por su parte, los dictadores están siempre en guerra, a menudo con una potencia extranjera y siempre con su propio pueblo. Si usted está preocupado por la salud pública, la pobreza o la paz, su mandato es claro: opóngase a la tiranía”.

Comments

comments

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*



*