Cuba niega entrada a Felipe Calderón.

Mexico's President Felipe Calderon drinks a glass of wine while toasting during his last state dinner in Mexico City, Friday, Nov. 30, 2012. The party that ruled Mexico for seven decades returns to power Saturday with a president from a new generation to govern a country that has changed dramatically in the 12 years since the Institutional Revolutionary Party last held the top post. (AP Photo/Dario Lopez-Mills)

De: -Hugo Ortega-

23 de febrero, 2017

El pasado 21, la cancillería cubana negó el acceso a su territorio al ex Presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, cuando éste pretendía asistir a la entrega de premios Oswaldo Payá, quien en vida (29/2/52 – 22/07/2012) fuera activista político de oposición del régimen castrista, fundador del Proyecto Varela y vicepresidente de honor de la Internacional Democracia de Centro, Premio Andrei Sarajov a los derechos humanos del parlamento europeo y candidato oficial al Premio nobel de la paz en 2011, 2010, 2008, 2003 y 2002.

Felipe Calderón, al recibir la información de rechazo del gobierno cubano por medio de la línea aérea Aeroméxico y también enterarse que a otros invitados al evento no se les había permitido el acceso al país caribeño, publicó en la red social Twitter “También soy invitado al aniversario luctuoso de Oswaldo Payá, Pido al gobierno cubano rectifique este absurdo y nos permita recordarlo”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, publicó que lamentaba la decisión del Gobierno de Cuba no autorizar la visita a la Habana del ex presidente de México Felipe Calderón.

Raúl Castro contestó a los involucrados mexicanos en los reclamos por la decisión de cuba de impedir accesos, no solo de Felipe Calderón, sino de muchos invitados a la entrega del premio al Secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, en la que el presidente cubano consideró “una grave provocación internacional”.

A través de la cancillería cubana aclaró que el gobierno consideró una provocación y un intento de dañar su imagen internacional el encuentro convocado para conmemorar al disidente cubano Oswaldo Payá”

“El plan tramado en varios viajes entre Washington y otras capitales de la región, consistía en montar en la Habana una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros estados”, y en redes sociales, el Presidente de Cuba Raúl Castro publicó: “En la vida me han llamado Dictador, pero no soy ningún Vende Patrias, mucho menos pretendo serlo”.
Luis Amaro, OEA

“Al conocer estos planes y haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, el gobierno cubano decidió negar el ingreso al territorio nacional a ciudadanos extranjeros vinculados con los hechos descritos. En un intachable acto de transparencia y de apego a los principios que rigen las relaciones diplomáticas entre los Estados, las autoridades cubanas se pusieron en contacto con los gobiernos de los países desde donde viajarían esas personas e informaron, trataron de disuadir y de prevenir la consumación de esos actos”, agregó el gobierno de Cuba.

El premio sería entregado al Secretario General de la OEA Luis Almagro, que tampoco pudo entrar al país caribeño, en 1962 la OEA separó a Cuba del organismo internacional y aunque ya fue aceptado nuevamente el 2009, Cuba no ha ratificado su inclusión ya que considera que el organismo sirve a los intereses de EUA ó por lo menos así lo consideró, cuando dicha organización aceptó separar a Cuba en pleno embargo económico por parte de los EUA.

Almagro informó que su ausencia para recibir el premio Oswaldo Payá es debido a que “mi solicitud de visa (…) fue denegada por el consulado de Cuba en Washington” porque “es considerado una provocación inaceptable y el premio no es reconocido por el Estado cubano”.

Aunque Luis Almagro se había comprometido a que su gestión al frente de la Organización de Estados Americanos (OEA) a que fuera el suyo el mandato de la vuelta de Cuba al organismo, los actuales acontecimientos alejan aún más el retorno del país caribeño a la OEA.

Al igual que Felipe Calderón y Luis Almagro, también asistiría la ex ministra chilena Mariana Aylwin para recibir el premio concedido de forma póstuma a su padre, el ex Presidente Patricio Aylwin.

“Iba en representación de mi familia a recibir un premio a mi padre y un reconocimiento por su lucha por la democracia, un reconocimiento póstumo que le dan jóvenes que están luchando por la democracia en América Latina, en Cuba, en Venezuela”, dijo Mariana Aylwin.

Como parte de la declaración de la cancillería de Cuba, dijo:

Como establecen las regulaciones de la aviación civil internacional, las líneas aéreas cancelaron las reservaciones de los pasajeros al conocer que estos no serían bienvenidos. Unos pocos fueron reembarcados. Hubo quien buscó manipular los hechos en función de estrechos intereses políticos dentro de su propio país, de cara a los procesos internos que en ellos tienen lugar”.

No faltaron pronunciamientos de defensores de falsos perseguidos, socios de pasadas dictaduras y políticos desempleados dispuestos a aliarse con vulgares mercenarios, al servicio y en nómina de intereses extranjeros, que no gozan de reconocimiento alguno dentro de Cuba, viven de calumnias insostenibles, posan como víctimas y actúan en contra de los intereses del pueblo cubano y del sistema político, económico y social que éste eligió libremente y ha defendido de forma heroica”.

En cuanto a Almagro y la OEA, no nos sorprenden sus declaraciones y actos abiertamente anticubanos. En muy corto tiempo al frente de esa organización, se ha destacado por generar, sin mandato alguno de los estados miembros, una ambiciosa agenda de autopromoción con ataques contra gobiernos progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador”.

En ese período se han redoblado las arremetidas imperialistas y oligárquicas contra la integración latinoamericana y caribeña y contra la institucionalidad democrática en varios de nuestros países. En una ofensiva neoliberal millones de latinoamericanos han retornado a la pobreza, cientos de miles han perdido sus empleos, se han visto forzados a emigrar, o fueron asesinados o desaparecidos por mafias y traficantes mientras se expanden en el hemisferio ideas aislacionistas y proteccionistas, el deterioro ambiental, las deportaciones, la discriminación religiosa y racial, la inseguridad y la represión brutal”.

¿Dónde ha estado la OEA, que siempre ha guardado cómplice silencio frente a estas realidades? ¿Por qué calla? Hay que ser un trasnochado para intentar venderle a los cubanos “los valores y principios del sistema interamericano” frente a la dura y antidemocrática realidad engendrada por ese mismo sistema. Hay que tener escasa memoria para no recordar que, en febrero de 1962, Cuba se alzó solitaria frente a ese “cónclave inmoral”, como lo denominó Fidel en la Segunda Declaración de La Habana. Cincuenta y cinco años después y con la compañía de pueblos y gobiernos de todo el mundo, es menester reiterar, como aseguró el Presidente Raúl Castro, que Cuba nunca regresará a la OEA”.

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