México en crisis migratoria

De: -Hugo Ortega-
Foto: Revista Proceso.

Ciudad de México, 10 de enero, 2017.  Con la nueva administración y visualización de las relaciones internacionales del nuevo Presidente de los Estados Unidos de América y sus políticas migratorias, las próximas deportaciones masivas de mexicanos, como lo anticipó el nuevo inquilino de la Casa Blanca, el Gobierno de México dice estar preparado para recibir a sus paisanos.

Muchos de los migrantes indocumentados mexicanos que han trabajado en la unión americana, se han dedicado al campo y a la construcción, como los ramos más significativos en los que se desempeñan y, aunque son los salarios más bajos en el país vecino, son por mucho, mejores que en México.

Los primeros deportados se encuentran en una situación de incertidumbre, ya que en México no hay oportunidades de empleo con el nivel de ingresos que están acostumbrados y deberán bajar su nivel de vida, en el mejor de los casos, porque muchas familias han sido separadas.

Parte de las alternativas planteadas por organizaciones no gubernamentales en México Pro Migrantes, son la necesidad de capacitación y oportunidades de auto empleo, bajo programas de financiación para elevar la productividad y apoyo para créditos de vivienda.

Mientras la policía norteamericana actúa con prontitud para el arresto y deportación de inmigrantes, según el presidente magnate la policía local en todo el país, sabe donde están los indocumentados y con su ayuda, la búsqueda sería más efectiva, indicó que luego de ser entregados a Seguridad Nacional, serán devueltos a sus lugares de origen.

Apenas hace unos días, 9 de febrero, se implementó un operativo de agentes de Inmigración y aduanas (ICE) en seis estados de la unión americana, en las que incluyó visitas a domicilios, centros de trabajo, paradas de tránsito y puntos de revisión, confirmó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en los estados de Texas, California, Virginia, Florida, Kansas y Nueva York.


Video: HispanTV

Los operativos de ICE son el resultado de la orden ejecutiva del 26 de enero que emitiera el Presidente Donald Trump contra 11 millones de indocumentados, en los últimos 5 días se han detenido cientos de migrantes y, aunque del ICE indica que son operativos de rutina en lo que se buscan a indocumentados con antecedentes criminales, las organizaciones de protección a migrantes declararon que han documentado casos de indocumentados sin antecedentes y consideran que es una represalia de Donald Trump contra las ciudades santuario, en las que se ha acordado no arrestar a “los sin papeles”

Aunque ambos mandatarios, Donald Trump y Enrique Peña habían acordado no hablar públicamente del muro, el estadounidense sigue insistiendo que lo pagarán los mexicanos, mientras tanto el congresista por Alabama Mike Rogers ha propuesto que se graben las remesas a México con un 2 %, misma propuesta que según analistas es casi imposible implementar solo a México un impuesto especifico, por ser discriminatorio, por lo que tendrían que aplicarlo a todas las remesas que salen del país y, según el analista, siempre hay formas para evitar el pago de dicho 2%, además que lo consideró como anticonstitucional.

Por su parte Diputados mexicanos amenazan con impuesto a empresas norteamericanas, como efecto espejo, en el caso de que EUA imponga impuesto a las remesas a México, según legisladores mexicanos, dicho impuesto a empresas norteamericanas se destinaría a programas a favor de los migrantes repatriados.

Pero la situación se presenta de difícil solución ante la crisis económica generada por Donald Trump, ya que México tiene sus propios componentes creadores de la problemática social y económica.

México, con una población superior a los 120 millones de habitantes y un 27% de población rural, conforme al último censo del INEGI (2016) y un desempleo de más de 33 millones de personas en edades productivas, es difícil entender qué estrategias gubernamentales se tienen planeadas para recibir a los paisanos deportados.

El 8 de febrero, el Presidente de México Enrique Peña Nieto recibió en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a 135 migrantes deportados desde el estado de Texas, en dicho recibimiento indicó que “… el Gobierno de México buscará llegar a un acuerdo con respeto a nuestra dignidad, con todo decoro, y siempre en defensa de los intereses de los mexicanos”

Con la nueva administración y visualización de las relaciones internacionales del nuevo Presidente de los Estados Unidos de América y sus políticas migratorias, las próximas deportaciones masivas de mexicanos, como lo anticipó el nuevo inquilino de la Casa Blanca, el Gobierno de México dice estar preparado para recibir a sus paisanos.

Muchos de los migrantes indocumentados mexicanos que han trabajado en la unión americana, se han dedicado al campo y a la construcción, como los ramos más significativos en los que se desempeñan y, aunque son los salarios más bajos en el país vecino, son por mucho, mejores que en México.

Los primeros deportados se encuentran en una situación de incertidumbre, ya que en México no hay oportunidades de empleo con el nivel de ingresos que están acostumbrados y deberán bajar su nivel de vida, en el mejor de los casos, porque muchas familias han sido separadas.

Parte de las alternativas planteadas por organizaciones no gubernamentales en México Pro Migrantes, son la necesidad de capacitación y oportunidades de auto empleo, bajo programas de financiación para elevar la productividad y apoyo para créditos de vivienda.

Mientras la policía norteamericana actúa con prontitud para el arresto y deportación de inmigrantes, según el presidente magnate la policía local en todo el país, sabe donde están los indocumentados y con su ayuda, la búsqueda sería más efectiva, indicó que luego de ser entregados a Seguridad Nacional, serán devueltos a sus lugares de origen.

Apenas hace unos días, 9 de febrero, se implementó un operativo de agentes de Inmigración y aduanas (ICE) en seis estados de la unión americana, en las que incluyó visitas a domicilios, centros de trabajo, paradas de tránsito y puntos de revisión, confirmó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en los estados de Texas, California, Virginia, Florida, Kansas y Nueva York.

Los operativos de ICE son el resultado de la orden ejecutiva del 26 de enero que emitiera el Presidente Donald Trump contra 11 millones de indocumentados, en los últimos 5 días se han detenido cientos de migrantes y, aunque del ICE indica que son operativos de rutina en lo que se buscan a indocumentados con antecedentes criminales, las organizaciones de protección a migrantes declararon que han documentado casos de indocumentados sin antecedentes y consideran que es una represalia de Donald Trump contra las ciudades santuario, en las que se ha acordado no arrestar a “los sin papeles”

Aunque ambos mandatarios, Donald Trump y Enrique Peña habían acordado no hablar públicamente del muro, el estadounidense sigue insistiendo que lo pagarán los mexicanos, mientras tanto el congresista por Alabama Mike Rogers ha propuesto que se graben las remesas a México con un 2 %, misma propuesta que según analistas es casi imposible implementar solo a México un impuesto especifico, por ser discriminatorio, por lo que tendrían que aplicarlo a todas las remesas que salen del país y, según el analista, siempre hay formas para evitar el pago de dicho 2%, además que lo consideró como anticonstitucional.

Por su parte Diputados mexicanos amenazan con impuesto a empresas norteamericanas, como efecto espejo, en el caso de que EUA imponga impuesto a las remesas a México, según legisladores mexicanos, dicho impuesto a empresas norteamericanas se destinaría a programas a favor de los migrantes repatriados.

Pero la situación se presenta de difícil solución ante la crisis económica generada por Donald Trump, ya que México tiene sus propios componentes creadores de la problemática social y económica.

México, con una población superior a los 120 millones de habitantes y un 27% de población rural, conforme al último censo del INEGI (2016) y un desempleo de más de 33 millones de personas en edades productivas, es difícil entender qué estrategias gubernamentales se tienen planeadas para recibir a los paisanos deportados.

El 8 de febrero, el Presidente de México Enrique Peña Nieto recibió en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a 135 migrantes deportados desde el estado de Texas, en dicho recibimiento indicó que “… el Gobierno de México buscará llegar a un acuerdo con respeto a nuestra dignidad, con todo decoro, y siempre en defensa de los intereses de los mexicanos”.

 

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